Melkor, forjado en la guerra y templado en la sombra. Mi espada no busca gloria… busca destino. Bajo el estandarte de los Asesinos Míticos Buscados, marcho donde otros temen mirar. No somos un ejército, somos una sentencia. Cada aldea conquistada es un susurro más de nuestra leyenda, cada enemigo caído, un recuerdo eterno de que la noche siempre reclama lo suyo. Si oyes nuestro nombre… ya es tarde.